Las últimas actuaciones de la defensa de Tigre han suscitado dudas. Algunos aficionados han comenzado a preguntarse: ¿es esta línea defensiva una fortaleza o una liability? En partidos recientes, la inconsistencia en la última línea ha costado puntos importantes, especialmente en encuentros contra equipos que presionan ferozmente.

El juego contra Boca Juniors fue un claro ejemplo. Tigre sufrió dos goles en los últimos diez minutos y perdió la ventaja. Aunque los defensores como R. Arias y F. Álvarez han mostrado destellos de clase, las lesiones han afectado la cohesión del grupo. Como resultado, la falta de comunicación ha sido palpable.

Históricamente, Tigre siempre se ha caracterizado por una defensa sólida. Sin embargo, esta temporada, los oponentes están encontrando formas de explotar las debilidades. La pregunta no es solo si los defensores pueden volver a su mejor forma, sino también si el entrenador podrá ajustar su táctica para fortalecer esta área. ¿Podrá el conjunto recuperar su tradición defensiva antes de que sea demasiado tarde?