El último mes ha sido crucial para Tigre en la Liga. Durante este período, se han observado patrones tácticos que han ayudado al equipo a obtener resultados positivos. Una organización defensiva sólida, combinada con un ataque efectivo, caracteriza su estilo de juego actual. En el último partido contra Huracán, Tigre mostró un planteamiento táctico impresionante para manejar la presión del rival. Estructura defensiva Tigre ha utilizado un sistema 4-2-3-1, lo que les permite compactar la defensa y aprovechar las transiciones rápidas hacia el ataque. F. Álvarez ha sido fundamental en esta estructura, proporcionando no solo estabilidad en defensa sino también apoyo en la construcción de juego desde el fondo. Esta táctica ha dado como resultado una disminución notable en los goles concedidos en las últimas semanas, evidenciada por los tres partidos consecutivos sin recibir goles.

En el mediocampo, M. Garay ha sido clave, actuando como nexo entre defensa y ataque. Sus pases precisos y su capacidad para leer el juego han permitido a Tigre crear varias oportunidades de gol. Desde la posición de delantero, M. Fernández ha explotado su velocidad y habilidades técnicas, desbordando defensas contrarias y generando caos en el último tercio del campo.

El uso del juego por bandas ha hecho que Tigre sea impredecible. Tanto S. López como E. Cabrera han demostrado ser efectivos al desbordar por los flancos, permitiendo que los mediocampistas lleguen al área rival. A medida que el equipo avanza, la combinación de una sólida defensa con un ataque flexible permite a Tigre estar en posición de competencia en la parte alta de la tabla. La lucha por puntos continua siendo intensa.